Lunes, maldito lunes
Hoy es lunes... me he levantado, no voy a negarlo, sin ninguna gana de trabajar, sin ninguna gana de pensar y ninguna gana de tener ganas de hacer nada, valga la redundancia. Hoy es lunes... hoy hace una semana de nuestra ruptura, 168 horas, 10080 minutos, 604800 segundos de nuestra separacion. Hoy es lunes, y me he levantado con la vana esperanza de que quizas, y solo quizas, me esperaba en la bandeja de correo entrante, un e-mail de mi estrella, aunque solo sea para contarme cosas de su trabajo... algo... que no me haga sentir tan vacio. Y oh sorpresa, aparte de no haber ningun correo de mi estrella, habia 5 de mi amado y estimado explotador de esclavos, mi jefe.
Como en toda persona que le ha tocado nacer en este mundo injusto y lleno de desigualdad, tengo 2 vocecitas internas que me llevan mareando la ultima semana, la voz de mi cabeza (fria, pragmatica, objetiva, egoista) y la voz de mi corazon (cariñosa, pasional, desenfrenada), y una jerarquia de prioridades que aplicar a todo lo que se hace en la vida (lo que debes hacer, lo que puedes hacer, y por ultimo, lo que quieres hacer). Hasta aqui todo parece muy bonito, y muy estructurado... lastima que en estos momentos tenga la cabeza, el corazon y el resto de mis 104 kilos de masa corporal fuera de onda.
Ojala pudiera hacer mas caso de la vocecita de mi cabeza, y menos de mi corazon... entonces no me haria tantas vanas ilusiones, pensaria... hoy es lunes, no me va a enviar nada hasta dentro de unas cuantas semanas mas, asi que no te ilusiones con que solo encender el monitor vas a tener un correo de Sara diciendo que te echa de menos. Espera lo peor, pero estate preparado para recibir lo mejor.
Lo peor de todo, es que mi amigo Ewok seguramente hablo con ella anoche, la ayudo a desahogarse, a soltar todo lo que llevaba dentro... cosa que no me molesta, todos tenemos derecho a contar nuestras cosas a un confesor sincero y de confianza, pero se que cuando el me llame para decirme lo poco que su sentido de la decencia le dejara decirme, me dara el bajon y me pasare un buen rato ahogado en mis propias lagrimas.
Por que me conozco, y una de las cosas que mas me hacen sufrir de esta situacion, es el saber que ella tambien sufre. La quiero demasiado como para no importarme su bienestar, incluso en esta situacion. Y la aprecio tambien demasiado como amiga mia que era mucho antes de estar juntos, como para desentenderme del tema. Ella sufre, y yo sufro por ella.
Lo dicho... Espera lo peor, pero preparate para recibir lo mejor.

2 Comments:
Al principio es duro, Oso, pero verás como poco a poco, los lunes se te hacen más llevaderos.
Un beso enorme.
10 de enero de 2005 13:25
joder qué triste
y si me pasa a mí eso, qué miedo a ese dolor
qué miedo a ese llanto... mío y de él...
Bueno poco a poco...
10 de enero de 2005 20:07
Publicar un comentario en la entrada
<< Home